Tan feroz como delicada. Daniela Vega, un diamante revelado: riquísima en aristas, durísima de carácter; a la vez que el filme cuenta con la mejor fotografía chilena del último tiempo: tan vibrante, íntima e inmaculadamente encuadrada. Forzosa con la transfobia, sí, pero es un tema de estigmas fuertes, y Lelio, con todo su despecho, educa al respecto.
★★★★ ½
Wow. No esperaba nada de esto, y aún así me decepcionó. Genérica y empalagosamente cursi de por sí, pero pucha cómo intenta no serlo con toda su edición y estilo tan imaginativos... pero cada vez que lo hace, se abre cada vez más a los plot holes. Esto no es un guión. Esto fue un póster de película primero al que le hicieron con mucha prisa un guión en torno.
★
Shyamalan sigue en su buena racha y en su jugo: científicamente absurda a tal punto que "ciencia ficción" es mucho decir; pero con este reparto, edición y fotografía, este concepto te atrapa tal como si volviéramos al '99. Y si faltaba prueba de que James McAvoy es uno de los mejores actores trabajando hoy en día: WOW. Para el Óscar, aquí. ¡Y ese pedazo de twist!
★★★★ ½
Un tostón. Te satura con gráficas insignificantes e ingrávidas a tal punto que sus personajes, de lo tiesos que son, son más decoración que cualquier otra cosa. Apunta a difuminar el inicio y el fin del ser humano, pero termina cayendo en más de lo mismo olvidable y estéril, armando todo un universo para desaprovecharlo. Sólamente shell, nada de ghost.
★
Efectiva, aunque nada nueva. Alien, pero mucho más simplista en diseño y actuación; y Gravity, pero con la esperanza por el piso; pero aún así con todo su desesperado ingenio y repentina violencia te atrapa. Más ambientación y menos exposición hubiera ayudado, también; que este guión no es para nada complejo, y el reparto pasa bastante tiempo en piloto automático.
★★★
Sólo para trainspotteros. Con toda su nostalgia y el peso de la edad encima, es más un Reunion Tour que el producto de una evolución; pero aún así te saca sus buenas risas, que el espíritu de los personajes sigue allí. Una secuela linear, y quizás demasiado lógica; no se molesta en capturar ese mismo relámpago de los 90s, pero al menos ata sus cabos sueltos.
★★★ ½